Que hacer si te encuentras la casa destrozada al volver de vacaciones

Has regresado de las vacaciones de la playa o descubriendo nuevos lugares y cuando llegas con la sonrisa a casa después de haber disfrutando de un tiempo de relax te encuentras con la peor de tus pesadillas: la puerta abierta, la casa destrozada y el robo de algunas pertenencias.
Antes de que cunda el pánico y hacer la denuncia a la policía, hay que hacer un listado tanto de los objetos robados como de los daños.
Y después, revisar tu seguro. Si no lo has hecho… Te tocará asumir los gastos de la broma.

Seguramente te encuentres en esta situación por descuido, por pereza o simplemente, por desinformación. Así que tanto si te ha sucedido algún imprevisto como si no, conviene que tengas en cuenta qué cubre un seguro de hogar :
– Incendio, humo, explosión
– Responsabilidad Civil : como propietario, como cabeza de familia, como dueño de mascotas ( varias opciones )
– Robo, expoliación, hurto.
– Atraco fuera del domicilio.
– Daños eléctricos.
– Rotura de espejos, loza sanitaria, vitrocerámicas.
– Actos de vandalismo.
– Reconstrucción de jardín
– Reposición de llaves y cerraduras
– Restauración estética
– Protección jurídica.

Además, de forma excepcional, otras compañías pueden contemplar algunas de estas cosas:
– Servicio de bricolage
– Avería de electrodomésticos
– Daños a bienes refrigerados
– Daños y robo de equipajes.
– Daños por helada.
– Reparación de averías sin daños.
– Objetos de arte. (aunque si tienen gran valor es mejor que se contrate una póliza específica)
– Mascotas.
– Rotura pantalla de móvil
– Asistencia informática.

Como ves, los imprevistos más habituales que te puedes encontrar al regresar de tus vacaciones son los que contempla el seguro. Pero dependiendo del tipo de póliza que contrates, tu cobertura es mayor o menor.
Los tipos de seguro que puedes contratar para evitar imprevistos
Nunca sabemos qué puede pasar en nuestra casa mientras estamos de vacaciones. Pero es mejor dormir asegurando nuestra tranquilidad según cuáles sean nuestras prioridades para vivir de una forma confortable.
Por lo general, cada compañía tiene varias opciones de contratación que se basan en ofrecer una póliza básica, una intermediaria y una tercera más ampliada, además de la de a todo riesgo.

– El seguro básico: lo suelen contratar las personas que tienen segundas viviendas pues cubre las necesidades más fundamentales y no contemplan aquellas que se refieren a una residencia continua

– El seguro intermedio: es la más idónea para las personas que viven de forma habitual en esa vivienda. Te cubre todo tipo de eventualidades e incorpora servicios más amplios que en la póliza básica.

– El seguro superior: incorpora lo que te dan los anteriores más extras específicos. Para contratar este o los especiales tienes que pensar en tu modo de vida, pues las compañías te ofrecen coberturas de diverso tiepo que te pueden interesar más o menos según el tipo de casa en el que residas, aquellos imprevistos que consideres más importantes…

– Seguro a todo riesgo accidental. Es el seguro más completo y el que mayor tranquilidad da, ya que contempla hasta el 100% de los capitales contratados para el continente y el contenido, los daños materiales directos en bienes asegurados – como consecuencia directa de cualquier hecho accidental producido de forma súbita, casual y ajena a su voluntad y la de los miembros de su unidad familiar-.
Además, la mayoría de compañías ofrecen este seguro con franquicias que oscilan entre los 100 y 200 €.

¿Cuáles son las obligaciones de un inquilino respecto al seguro de hogar?
Si estás de alquiler y el propietario te dijo cuando firmaste el acuerdo, que él tenía seguro de hogar, debes informarte si ese seguro contempla tus enseres (ordenador, portátil, ipads….) o no.
En este caso, puedes contratar un seguro adicional que contemple el continente, ya que el propietario y el seguro que él haya contratado no contempla nada relacionado con tus bienes.
No obstante, esto no exime al propietario que él tenga el seguro general de la vivienda, ya que le corresponde a tener una póliza donde quede explícitamente tanto la vivienda como sus pertenencias.
Y al mismo tiempo, tiene que indicar en la descripción del uso de la vivienda, que está destinado al alquiler para que no haya margen al error.
Como propietario puedes prevenir en el contrato del seguro tanto los daños malintencionados por el inquilino, el impago del alquiler y todos aquellos enseres que se contratan en una póliza multirriesgo de hogar que hemos contado más arriba.

Si tienes una hipoteca, te interesa saber esto:

Aunque tampoco es obligatorio contratar un seguro de hogar al suscribir un préstamo con garantía hipotecada, es necesario que lo contemples.
En algunos casos, el banco lo ofrece como medida inherente a la contratación de la hipoteca, pero tú puedes elegir no acceder a la contratación de este seguro, ya que, como hemos dicho anteriormente, la ley no contempla su obligatoriedad.
No obstante conviene recordar que sí tenemos la obligación de contratar una póliza que nos proteja frente a incendios, porque el titular de la vivienda sigue siendo el banco.
Únicamente la Ley del Mercado Hipotecario exige la contratación de un seguro que cubra daños que puedan ocasionarse en el inmueble. En este caso, el valor de la tasación y la suma asegurada deben coincidir, excluyendo el valor de los bienes que no se puedan asegurar por su propia naturaleza.

En todo caso este seguro lo puedes contratar con una correduría que te ofrezca el mejor seguro sin imponerte la compañía, ya que no estás obligado a hacerlo con el banco.

¿Quién puede estar sin un seguro de hogar?

En realidad, nadie, aunque en España no es obligatorio la contratación del seguro de hogar.
No obstante, es necesario que pienses que una póliza no solo sirve para proteger nuestro hogar, sino que cubre nuestra responsabilidad frente a terceros y es importante tener la tranquilidad de que podemos responder en caso de imprevisto.
Es decir, imagínate que durante tus vacaciones, se cae el toldo de tu terraza a la calle y, desgraciadamente, cae encima de una persona o un coche.
En ese caso, tú tendrías que responder ante ese daño causado porque es tu responsabilidad que ese toldo no esté en buenas condiciones. Y por ello, deberías pagar de tu bolsillo todo el daño ocasionado.
Si has contratado un seguro que lo contemple, no tienes más complicaciones que el dar un parte y acordar todo en las mejores condiciones.
Y así, la vuelta de vacaciones siempre será más agradable que no teniendo contemplados todos los imprevistos que pueden suceder. ¿Te has visto alguna vez en estas situaciones?
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