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¿Por qué contratar un seguro de hogar? Claves para no perderte

Contratar un seguro de hogar es más necesario de lo que imaginas

En muchos casos vivimos en una burbuja de seguridad impenetrable. Vivir en una urbanización donde la calma y la tranquilidad son los vecinos con los que convivimos a diario. En estas condiciones es normal pensar que contratar un seguro de hogar no es necesario. ¿Para qué malgastar un dinero que podríamos dedicar a algo que nos aporte una satisfacción más inmediata como viajar? También podríamos decorar la casa o sorprender a alguien con una invitación a un restaurante.

Si eres de los soñadores que piensan así, queremos adelantarte unas razones para dejar de hacerlo. Cuidado, podrán suponer una historia de terror que disolverá tu burbuja ante la realidad que no has llegado a descubrir.

Si tienes una propiedad, tienes todos los beneficios que te brinda ser el propietario. No olvides la responsabilidad que deberás asumir en caso de que se produzcan en ella accidentes que afecten a terceros. Debes tener en cuenta que contratar un seguro de hogar es, sobre todo, una garantía que salvaguarda. No es sólo ‘el cascarón’ que forman las paredes, suelo y techo. Es también el esfuerzo y dedicación que has invertido durante años para adquirirla. Sin olvidarnos de la decoración, mobiliario, instalaciones… ¿ya vas sintiendo cómo se abre camino ese miedo en tu burbuja?

Evita ser la gota que colmó el vaso

Un grifo mal cerrado o la fuga de una cañería averiada o mal instalada. Algo que para ti sería un accidente o descuido, puede convertir la casa de tu vecino en la próxima piscina municipal del vecindario.

Si no cuentas con un seguro de hogar que incluya desperfectos en tu domicilio y el de terceros, puede hacer que el problema se agrave. Especialmente para tu cartera, ya que la reparación, daños de mobiliario, profesionales y reforma traerán de la mano una factura de dimensiones muy considerables. ¿No hubiera sido mejor prevenir que curar?

¿Qué incluye contratar un seguro de hogar?

Hemos llegado a ese punto en que comenzamos a valorar la importancia de proteger nuestros bienes contra accidentes, robos o imprevistos y nos asaltan las dudas: ¿Qué seguro me interesa más? ¿Qué incluye? ¿Estaré pagando por servicios que no necesito? ¿Esta cobertura que me ofrece es la mejor para mi hogar?

Que no cunda el pánico. Comencemos por definir los tres grandes bloques que incluyen las pólizas de un seguro de hogar:

Continente: sería el hogar en sí, formado por todos los elementos de la construcción y estructura del edificio o vivienda (las paredes, suelo, instalaciones…)

Contenido: estaría formado por todo aquello que se le añade a la casa para hacerla habitable (muebles, elementos decorativos, electrodomésticos…). En este punto, calcular el valor que tendríamos que asegurar dependería de los elementos que incluyéramos en el listado del seguro (ordenadores, ropa, joyas, cuadros…). En función de esa cuantía, el precio del seguro se irá incrementando.

Responsabilidad civil: es una garantía que cubriría los daños materiales y personales que el asegurado y su familia puedan ocasionar a terceros. En caso de que el asegurado sea responsable de algún daño accidental en su vivienda o que afecte a la de terceros, sería la compañía quien emitiría las indemnizaciones pertinentes. Esto depende de la cuantía que tengas contratada con tu seguro, como recoge el Artículo 1902 del Código Civil. Sería el propietario que resida en el hogar el responsable de reparar los daños. Aquí se incluyen tanto los que pueda ocasionar tanto él mismo como las personas que residan en ella a terceros. Por esto, contar con un seguro de hogar adecuado puede evitarte más de un susto.

¡Consejo!

En Seguros Quijote te recomendamos que, para evitar pagar una prima mayor de la necesaria con tu seguro de hogar, ajustes lo máximo posible el valor del continente y del contenido a la realidad. De lo contrario podrías estar malgastando dinero con un seguro que te ofrece una cobertura superior a la que realmente necesita tu hogar. ¿Acaso pagarías una única manzana al mismo precio que un kg? Con los seguros ocurre lo mismo, cuanto más te ajustes a lo que tienes que asegurar, mayor es el ahorro.

Lo mismo sucede en el caso contrario. Si tu seguro está tasado por un valor inferior al real, en caso de siniestro, la cuantía que recibirás tampoco cubrirá todos los gastos de reparación.

Protección contra robos y hurtos en el hogar

Desgraciadamente, una avería, una inundación o un incendio no son los únicos riesgos que nos obligarán a proteger nuestra vivienda. Muchos de los incidentes que nos llevan a recurrir a nuestro seguro de hogar se deban a robos y allanamientos.

Para curarnos en salud, deberíamos tener en cuenta si nuestra póliza incluye los daños ocasionados en el continente. Esto es, puertas o ventanas rotas o daños durante la intrusión. O si también incluye el daño o sustracción de bienes como mobiliario, cuadros o joyas.

¡Atento! Muchas aseguradoras incluyen en sus productos de seguros de hogar unas garantías adicionales que cubren el robo y/o hurto de objetos fuera del hogar. Si te interesa sentirte protegido contra estos imprevistos dentro y fuera de casa, consulta con tu aseguradora por el plan que mejor se adapta a tus necesidades.

En conclusión, la seguridad y garantías que necesitas dependerán de los servicios incluidos en tu póliza de seguros de hogar.

En Seguros Quijote te ayudamos a comparar precio de las mejores aseguradoras. La decisión es tuya. Compara aquí los diferentes precios disponibles para contratar un seguro de hogar hoy.

¿Cómo evitar roces, golpes y daños en tu coche?

roces

Coche rozándose en un aparcamiento

En esta vida queremos vivir tranquilos sabiendo que aquello que más queremos y valoramos está protegido contra cualquier daño. Si una persona está enferma, acude a su médico habitual para seguir un tratamiento que le devuelva la salud. Si un coche se avería, no tendremos más remedio que llevarlo al taller para que lo reparen. Sobre todo si el daño es serio, pero, ¿dónde ha quedado aquello de ‘es mejor prevenir que curar’?

Prevenir hoy, beneficiarte mañana

Ante roces, pequeños golpes y daños leves, queremos darte unos consejos que te ayudarán a mantener a salvo tu coche. Así, evitarás gastos innecesarios y molestias con costosas reparaciones.

Entre la amplia variedad de productos que podrás encontrar en grandes almacenes o tiendas especializadas en automóviles, en el blog de Seguros Quijote queremos hablarte de aquellos que consideramos potencialmente útiles.

Barreras abatibles

Muchos de los roces y pequeños golpes se producen a la hora de aparcar en la plaza de garaje. Coches y columnas son obstáculos que hay que evitar durante la maniobra de aparcamiento. En ocasiones podemos encontrarnos con vehículos que han estacionado de manera incorrecta invadiendo parte o en su totalidad nuestra plaza. Esto nos obliga a realizar cambios de marchas y movimientos que pueden ocasionarnos roces en nuestro vehículo. Las barreras abatibles evitan que otros conductores invadan tu plaza asignada. Se trata de un sistema que deja el paso libre al utilizar una llave que solo el dueño poseerá. Hay sistemas de barreras abatibles que permiten su desplazamiento desde el interior del coche.

Protectores de pared para evitar roces

Colocar unas almohadillas especiales en las paredes, a una altura acorde con nuestro vehículo, amortiguará posibles roces durante la maniobra de entrada o salida de nuestro coche.

Protectores de columnas y esquinas

Los titanes contra los que todo conductor se enfrenta al adentrarse en un parking o garaje son las columnas. Pasaremos ante ellas manteniendo nuestros sentidos alerta ante cualquier movimiento, como si en cualquier momento se fuesen a despegar del suelo y colocarse frente a nosotros para ocasionar los temidos arañazos en la carrocería nueva o recién pintada. Para que este temor no controle nuestro juicio, existen protectores fuertemente almohadillados. Estos protectores evitarán daños en nuestro coche en caso de roce. Existen modelos específicos que se adaptan a superficies planas o curvas. Pueden colocarse cubriendo completamente o zonas concretas de la columna. Estos protectores suelen incluir señalizaciones que faciliten su localizador al conductor durante las maniobras.

Topes de suelo

¿Cuántas veces has querido acceder a tu plaza y has tenido serios problemas para esquivar el coche que alguien ha dejado sobresaliendo generosamente de su plaza?

Es habitual que haya conductores que, bien por miedo a rozar la parte trasera de su vehículo, bien porque no piensan que pueden suponer una molestia para otras personas, aparquen sin respetar las dimensiones de su plaza, invadiendo otra colindante o el carril de salida.

La colocación de topes en el suelo delimita el espacio disponible de cada conductor para aparcar su coche correctamente.

Espejos

En un parking de gran tamaño o poca visibilidad en los giros o cruces, es recomendable colocar espejos en las zonas apropiadas para evitar los puntos ciegos. De esa manera, se podrán prevenir accidentes y colisiones de vehículos.

Pilonas e Hitos

Algunas de las señales que se colocan en los aparcamientos, como los hitos, están fabricadas con compuestos de polietileno. Es un material muy flexible que evita que el vehículo se dañe en caso de colisión.

Las pilonas, al igual que los hitos, cumplen la función de delimitar espacios entre plazas, aunque están fabricadas de elementos que le otorgan una mayor rigidez.

¿Cómo colocar los protectores de aparcamiento?

Lo más común es que los protectores para paredes y columnas de garajes y aparcamientos que compres incluyan una cara adhesiva que los fije completamente a la superficie deseada. Hay ocasiones en que, la suciedad, humedad del entorno y el propio hormigón de la superficie que forma las paredes y columnas, hacen que sea necesario fijarlos utilizando un adhesivo o masilla de poliuretano.

Una gran solución que hará pequeños los problemas

Prevenir es la mejor forma de ahorrar en disgustos y darle un respiro a nuestra cartera ante posibles accidentes. Encuentra el mejor seguro para proteger tu vehículo con Seguros Quijote y ¡vive tranquilo!