Los patines eléctricos se están convirtiendo en una alternativa cada vez más numerosa para moverse por las grandes ciudades. Ideales para esquivar el tráfico denso, estas nuevas herramientas de movilidad urbana no contaminan y son tan prácticas que incluso las puedes plegar para subir al transporte público o guardarlas en un rincón de tu oficina o de tu casa.

Muy beneficiosos en muchos aspectos pero lo cierto es que los Vehículos de Movilidad Personal se han convertido en un dolor de cabeza para la DGT y los Ayuntamientos. Su uso crece por momentos y se están convirtiendo en una auténtica alternativa para la movilidad dentro de los cascos urbanos pero carecen de normativa que regule su uso.

 

¿Qué es un Vehículo de Movilidad Personal?

Se clasifica como un vehículo de una o más ruedas con una única plaza y propulsado por un motor eléctrico que le proporciona al vehículo una velocidad entre los 6 y los 25 km/h.

No se consideraría VMP:

  • Vehículos que no sobrepasen los 6km/h (se consideran juguetes).
  • Vehículos sin sistema de auto-equilibrio y con sillín.
  • Vehículos concebidos para competición.
  • Vehículos para personas con movilidad reducida.
  • Vehículos incluidos en el ámbito del Reglamento (UE) N2 168/2013: patinetes con asiento, ciclo de motor, ciclomotores de dos ruedas…. Se recuerda que estos vehículos requieren de la autorización administrativa para conducir, circular y tener una póliza de seguro, además del uso del casco.

 

¿Qué regulación existe para los Vehículos de Movilidad Personal?

Al ser vehículos que se utilizan en el interior de las ciudades, deberían ser los Ayuntamientos quienes establezcan las normas; pero dada su notable proliferación, se ha solicitado una regulación a nivel nacional en la que basarse. De este modo, es la Dirección General de Tráfico quien recoge el testigo y quien prepara un Reglamento General de Circulación referido al uso de VMP, aunque delegará ciertas áreas de competencia a los Ayuntamientos, lo que dará lugar a muchas variantes en función de cada ciudad.

Mientras se publica esta normativa, se ha lanzado un paso intermedio; una «instrucción transitoria” en la que establece una serie de criterios clarificadores dirigidos a los usuarios de Vehículos de Movilidad Personal, Ayuntamientos y agentes de la autoridad:

    • El límite de velocidad será de 25 km/h.
    • No se podrá circular por carretera.
    • Será obligatorio circular con casco.
    • Será obligatorio circular con un chaleco reflectante para mejorar la visibilidad.

 

También te pueden poner multas conduciendo un patinete eléctrico

Sí, has leído bien. La instrucción de la DGT también señala actitudes de los usuarios de VMP que son punibles y serán castigadas.

Si bien es cierto que como conductor de un patinete eléctrico no estás obligado a tener un seguro o un permiso de circulación, pero tendrás que cumplir las normas de circulación y, de ser multado, la sanción será sólo económica y nunca conllevaría la retirada de puntos del permiso de conducir.

> Conducir bajo los efectos del alcoholSi conduces con tasas de alcohol o drogas por encima de lo permitido, tu sanción será igual que si condujeras otro vehículo.

Si el conductor da positivo a alcohol o droga, el VMP se inmoviliza.

Cuantía: Entre 500 y 1.000€ en función de la tasa.

> Negarse a realizar la prueba de alcohol: En caso de negarse a someterse a dichas pruebas, en principio y salvo que la Fiscalía competente pueda establecer otros criterios de cara a una posible imputación por delito tipificado en el artículo 379.2 del Código Penal –que siempre serán de aplicación preferente- serán denunciados como infracción administrativa.

Cuantía: 200€.

> Usar el móvil: Al tratarse de vehículos móviles está prohibido conducir haciendo uso manual del teléfono móvil o de cualquier otro sistema de comunicación.

Cuantía: 200€.

> Utilizar auriculares: Con un VMP en marcha no se pueden utilizar ni cascos, ni auriculares.

Cuantía: 200€.

> No usar el casco: A falta en estos momentos de una regulación en el Reglamento General de Circulación, el uso de elementos de seguridad se regirá por lo que disponga la correspondiente Ordenanza Municipal. Si así lo establece la ordenanza, el no uso del casco también puede conllevar la inmovilización del vehículo.

Cuantía: 200€.

> Circular por aceras y zonas peatonales: El artículo 121 del Reglamento General de Circulación prohíbe la circulación de cualquier vehículo por las aceras (excepto a monopatines, patines o aparatos similares que lo hagan exclusivamente a paso de persona).

Cuantía: 200€ (con las matizaciones que puedan incluir las ordenanzas municipales).

> Transportar pasajeros: Los VMP y demás vehículos ligeros propulsados eléctricamente sólo autorizan para transportar a una persona, por lo que la circulación de dos personas es sancionable.

Cuantía: 100€.

>Conducción negligente: Se considera como tal la conducción nocturna sin alumbrado ni prendas o elementos reflectantes, ya que en estos casos, el conductor no adopta la diligencia necesaria para ser visto por el resto de conductores ni la precaución necesaria para evitar ponerse en peligro.

Cuantía: 200€.

 

Como hemos comentado, para circular con un patinete eléctrico no tienes la obligación de contratar ningún seguro específico pero, si quieres estar protegido en caso de sufrir un accidente o causar daños a terceros, es recomendable que cuentes con un Seguro de Responsabilidad Civil.

 

¿Quieres estar cubiert@ ante cualquier incidente?

Nosotros siempre te vamos a recomendar que duermas tranquil@ por las noches y que seas precavid@.

Hace unos meses te contábamos con más detalle qué coberturas debería contemplar tu seguro de responsabilidad civil y qué condiciones deberías reunir para contratarlo. Puedes echar un vistazo a nuestro blog y, cuando te hayas decidido, contacta con nosotros para contratar la mejor opción en tan sólo unos minutos. Tan fácil como disfrutar de un paseo por el centro de tu ciudad en tu patinete motorizado.

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Hablar de la muerte siempre impresiona. Y, a pesar de querernos refugiar en nuestra burbuja, lo cierto es que la muerte es un paso innegable de la vida. ¿Qué tal si le quitamos la etiqueta de “tabú” y la intentamos normalizar?

Podemos autoconvencernos de que aún hay tiempo o podemos afrontar que llegará un momento en el que dejaremos de existir; y ese momento puede llegar de imprevisto antes de lo que nos imaginamos. Y por eso es mejor estar preparado/a.

Lejos de asustarte, lo que queremos provocarte hoy es una reflexión sobre tu futuro y el futuro que quieres para los que te rodean. Está claro que a nadie nos gusta pensar en nuestra propia muerte y, con nuestras ajetreadas agendas, nunca encontramos el hueco para pararnos a organizar qué hará falta o cómo vas a querer gestionarlo, cuando te marches.

Te proponemos hacer un receso de 10 minutos que te ayudará a descansar más tranquilo/a de aquí en adelante.

Te damos 10 consejos para que dejes todo preparado y puedas seguir disfrutando de la vida.

1. Trata la muerte con naturalidad. Si no la evitas y la afrontas como una etapa más, podrás organizarla con tiempo y así facilitar las gestiones a tus familiares.

2. Expresa tus últimas voluntades. Plantéate qué tipo de tratamientos quieres recibir al final de tu vida y si quieres ser donante de órganos para hacer los trámites necesarios de antemano.

3. Haz testamento. Es un trámite sencillo y económico con el que evitarás mayores costes y burocracia a tu familia. Da igual el patrimonio que tengas; asegúrate de enumerar todas tus pertenencias y decir quién quieres que se las quede. Y si añades un motivo, tus familiares sabrán lo especiales que fueron para ti.

4. Recopila tus datos patrimoniales. Reúne toda tu documentación física y digital para que esté accesible (escrituras públicas, contratos, cuentas corrientes, pólizas de seguros, planes de pensiones, etc.)

5. Informa de tus seguros. Haz saber a tus familiares de los seguros que tengas contratados de decesos, vida o accidentes, para que puedan utilizarlo llegado el momento.

6. Guarda liquidez. A pesar de tener contratados los seguros pertinentes, cuando faltes, tu familia tendrá que afrontar pagos no previstos y toda ayuda por tu parte será muy bien recibida.

7. Guarda tus fotos. A veces lo más valorado por tus familiares no es tanto lo económico como lo sentimental. Guarda todas tus pertenencias para que te sigan recordando cuando ya no estés.

8. Decide el fin de tu identidad digital. También debes decidir qué hacer con tu “yo digital”; guarda las contraseñas de tus redes sociales y dile a tus familiares cómo quieres despedirte de tus contactos.

9. Elige dónde reposar. Puedes enterrarte junto a algún familiar o, si eliges la incineración, di dónde quieres que arrojen tus cenizas.

10. Asegúrate. Aunque la hayamos dejado para la última, quizá ésta sea la opción más importante. Contratar un seguro adecuado  te facilitará a tí y a los tuyos el momento de tu defunción. Porque no sólo se harán cargo de los gastos sino también de todas las gestiones necesarias.

Por ejemplo, podrías optar por el seguro de vida que incluía coberturas como:

    • Anticipo de capital para gastos de sepelio hasta 6.000€.
    • Anticipo de capital para gastos de impuestos de sucesiones.
    • Capital adicional en caso de diagnóstico de enfermedad grave.

Si quieres tenerlo todo previsto antes de que te suceda algo, echa un vistazo en nuestro comparador y encuentra el seguro que necesitas o, si no lo tienes muy claro, ponte en contacto con nosotros y te ayudaremos asesorándote con la opción que mejor se adapta a tu situación personal.

¿Quieres que más amigos y familiares hagan esta previsión sobre su defunción? Comparte este blog en tus redes sociales y quitémosle el significado negativo a la muerte porque, como dice Mario Benedetti, la muerte es un síntoma de que hubo vida.