Las vacaciones de Semana Santa se acercan y algunos afortunados cogerán el coche para desconectar. Ya sea para cruzar el país y aprovechar los últimos días de esquí o para disfrutar en familia de los rincones de Castilla-La Mancha. En cualquier caso, es muy importante poner el coche a punto antes de emprender el viaje.  Si no tienes claro qué revisar antes de partir, te recomendamos repasar algunos puntos imprescindibles.

El “triángulo de seguridad”

Si hay tres partes que tienen que revisarse esencialmente son las tres que componen el “triángulo”: amortiguadores, neumáticos y frenos.

Para revisar los amortiguadores hay que tener controlado el aceite del interior, así como los elementos que regulan el flujo del aceite. Normalmente se revisan entre los 30.000 y 50.000 km y requieren un cambio alrededor de los 55.000 km. Un mal cuidado de los amortiguadores produce inestabilidad en el vehículo y puede desgastar los neumáticos. Para comprobar su estado puedes apoyar todo el peso sobre la carrocería del capó y soltarlo de golpe. Si a continuación, el capó sube, está todo correcto. Por el contrario si rebota hacia abajo, lamentablemente a tus amortiguadores les queda poca vida útil.

Los neumáticos son la única parte del coche en contacto con la calzada. Aportan adherencia, capacidad de frenada y seguridad. Deben cambiarse cuando la altura del dibujo esté en 1,6 mm o por debajo. Es importante verificar la presión del neumático. En caso de llevar más carga -maletas, neveras o demás bártulos- se requiere mayor presión. El equipaje más pesado se recomienda colocarlo en la parte interior y de forma equilibrada sobre las ruedas. No te olvides de revisar también la presión de la rueda de repuesto, además de llevar una llave y un gato -quién sabe si la visita a los Molinos de los campos de Criptana te puede jugar una mala pasada- .

 

Si no queremos hacer una visita ininterrumpida por toda la Comunidad Autónoma, tenemos que revisar el estado de los frenos. Lo mismo ocurre con el líquido de frenos, que debe estar entre el mínimo y el máximo indicado. Los especialistas recomiendan cambiarlo cada dos años o menos. Si al revisarlo se percibe alguna carencia, se aconseja acudir a un taller para vaciarlo y rellenarlo de nuevo.

Otros controles importantes

Recuerda que el aceite se encarga de engrasar y limpiar el motor. Los niveles se pueden tener controlados con la varilla. Lo recomendable es que nunca sobrepasen la marca del máximo. En caso de tener que reponer, que sea con el motor en frío, al igual que con el líquido refrigerante. No olvides echar un vistazo al líquido de la dirección asistida, al del limpiaparabrisas y si fuese todavía hace frío, el anticongelante.coche a punto

Para tener la batería de tu coche a punto, los bornes deben estar limpios, bien atornillados y protegidos con vaselina o grasa. Se aconseja verificar el alineado de las luces de los faros y corregirlos si es necesario.

 

Consejos

Después de comprobar que tu coche está a punto para emprender el viaje, hay una serie de tips que te ayudarán a hacerlo más ameno. Mantén las ventanillas subidas y el filtro del aire limpio para no aumentar en exceso el consumo de carburante. Revisa el filtro del aire; conducir con calor provoca somnolencia y es posible que el aire acondicionado haya quedado obstruido durante el invierno. Echa un vistazo a la guantera y comprueba que llevas toda la documentación: Póliza de seguro y justificante de pago, permiso de circulación, ITV, y libro de mantenimiento del coche.

Nunca se sabe donde puedes acabar. Si tu destino acabase siendo los campos de Castilla al sol – y no por decisión propia- necesitarás un chaleco reflectante y dos triángulos homologados. Para sobrevivir a este percance te aconsejamos añadir al pack una gorra y una garrafa de agua.

 

 

 

 

Al parecer, lo más cerca que los españoles estamos de un seguro de viaje es la casilla que rechazamos cuando compramos un vuelo Ryanair.

Las encuestas revelan que sólo alrededor de un 25% de los españoles contratamos un seguro cuando planificamos y compramos nuestro viaje. Y además, los manchegos ocupamos las últimos tres filas del ranking nacional (sólo un 11%).

¿Es necesario un seguro de viaje?

Pero, ¿para qué necesitamos un seguro de viaje?. Te vas de viaje a Ámsterdam. Alquilas una bicicleta para recorrer la ciudad, y con la emoción de la llegada te caes de la bici. Cómo ya sabes, la Tarjeta Sanitaria Europea cubre los gastos básicos de salud*. De esta manera, serás tratado como un residente más en el país al que viajes. Tendrás derecho a recibir asistencia médica. Pero si se diese el caso de no poder acudir al hospital por tu propio pie, el seguro podría llamar a una ambulancia o llevarte de vuelta a tu casa.  En el peor de los casos, tu seguro de viaje también te cubre los gastos de repatriación.

*En cada país existe una legislación. Si en ese país los medicamentos y determinadas intervenciones quirúrgicas corren a cuenta del paciente, a ti también se te aplica esa norma. A no ser que tengas un seguro de viaje.

¿Sólo cubre incidencias sanitarias?

Los accidentes sanitarios no son el único incidente que puede perturbar tu viaje. Todos hemos pasado el momento crisis tras un largo rato esperando a la maleta que no aparece, o que vuelve dañada. Las horas de espera cuando te retrasan el vuelo y vas a perder el vuelo de conexión, la noche de hotel o los tour turísticos que ya tienes contratados. Tu seguro de viaje podría reembolsarte el importe perdido. Así como los daños causados por demora o perdida de pertenencias.  Además, los seguros te reembolsan el importe de los gastos de primera necesidad para poder seguir con tu viaje.

Seguro de viaje

Todos nos hemos quedado sin hacer el viaje que soñábamos por miedo a tener que cancelarlo en el último momento. En este caso, el seguro de viaje puede cubrirte las cancelaciones a última hora. Así como las compensaciones por volverte antes de tiempo. De forma compensativa y equivalente, te reembolsarían la parte del viaje que no pudiste disfrutar.

Después de un día de turismo, decides caer en la tentación de cenar McDonals en la habitación. Esa mancha de kétchup en la cama del hotel, te podría salir cara. Existen seguros que te cubren la Responsabilidad Civil si durante el viaje causas algún daño involuntario. Tanto tasas o gastos como la fianza judicial.

Definitivamente, el seguro de viaje debería de ser un elemento más de nuestro viaje. Quizás sea una cuestión de restauración (de buenos hábitos), como los Molinos de San Blas. En Seguros Quijote, te ofrecemos la mejor comparación de seguros para que disfrutes de tu viaje con la mayor tranquilidad.